
Mentiría si dijera que conocía este juego antes de comprarlo, pero también mentiría si dijera que lo que más me llamó la atención fue que era un “juego de navecitas” o Shoot´m up de corte tradicional. Lo que realmente me llamó la atención fue la carátula, porque si algo he aprendido en todo este tiempo es que si tiene un dibujo manga en la portada o nombre extraño, es sinónimo de calidad. ¿No me creeis?, así es como he descubierto joyitas como el Odin Sphere, Muramasa o Grimgrimoire. Que los tres tengan implicados a la gente de Rising Star Games como distribuidora o a VanillaWare, son mera casualidad.
El caso es que estuve obsesionado con él durante días, ya que ando detrás de un Ikaruga de Gamecube y tengo el mono de “matamarcianos” (a partir de ahora, Shmups, ¿Vale?), por lo que este juego y su reducido precio me impactaron den entrada. Si tenemos en cuenta que lo tuve en la mano por 15€ en pal esp, no cabe duda de que me lo pillé, ¿Verdad?. Pues resulta que no, y hube de recurrir a Amazon para conseguir mi copia, que además me salió más cara y en pal UK. Entonces, ¿Merece o no merece la pena este juego?. Yo digo que sí.

Evidentemente, los Shmups no son juegos para cualquiera, ya que requieren paciencia, habilidad y reflejos casi sobrehumanos para jugarlos decentemente, y menos aquellos que, como este Dodonpachi Resurrection, pertenecen a la variedad “crazy shooter”. A pesar de que no poseo ninguna de estas cualidades, tengo que decir que el estilo
retro me encanta, y este tipo de juegos siempre me han enganchado. En ese sentido, siempre recordaré las tardes jugando al Ikaruga de Gamecube con mi primo o cuando me prestaron el R-Type de PSX, y hoy en día, en un mercado plagado de juegos de tiros tanto en primera como en tercera persona, es de agradecer que sigan saliendo juegos como estos. Yo mismo soy un reflejo de esa tendencia, ya que me he dado cuenta que mi colección de 360 se limita a Shooters y “Sonics”.

En cuanto al juego en sí, tenemos un título de desplazamiento vertical donde la pantalla se llena de miles de disparos de colores que has de esquivar si no quieres perder una vida. DoDonPachi sigue, como decía antes, la distribución clásica de los shmup tradicionales: acción en sentido vertical, millones de enemigos, rayos láser y explosiones. Tomando el control de una de las tres naves disponibles, cada una con su sistema de ataque propio y características únicas, usaremos también un sistema de bombas para “limpiar” la pantalla caundo nos veamos acosados por la horda enemiga. El juego dispone de cuatro modalidades distintas para afrontar la partida, cada una con su estilo de juego diferente. Por otra parte, cada nave tiene un sistema de ataque “preferente”, y quizás con una te resulte mejor usar el cañón principal, mientras que con otra las bombas. Además, entre nuestro arsenal se encuentra una barra de ataque “hyper” que podemos activar una vez se llene ésta, que nos dará invulnerabilidad durante cierto tiempo, por lo que hay que usarla cuidadosamente y estar pendiente.
Me gustaría hablar de cada modalidad por separado, pero tengo que admitir que sólo he jugado a la modalidad “novice”, que es la más fácil. No importa el número de veces que mueras, sino que es un modo de ver los créditos finales del juego, siendo una introducción a la mecánica del juego en sí misma. En los otros modos, la dificultad aumenta gradualmente, siendo los modos más difíciles e imposibles el Arrange A y B, respectivamente. Este punto me gusta especialmente porque, aunque creo que nunca llegaré al Arrange B, el juego ofrece alternativas para todos los gustos y habilidades.

En resumen, Dodonpachi Resurrection es un buen juego, siempre y cuando te gusten los Shmups difíciles como ellos solos, con la ventaja de que en este tienes varios modos de juego para ir pillándole el tranquillo al tema. Por otra parte, la edición disponible en europa viene con la banda sonora del juego, lo que es de agradecer, pero también se les puede criticar un poco el hecho de que venga todo en el mismo estuche, y no de manera independiente como su homólogo japonés. Si lo pilláis, haceos con la edición española del juego, porque el manual es una delicia.
Espero que os haya gustado este primer análisis videojueguil que, espero, no sea el último xD.
















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